viernes, 14 de febrero de 2014

La Anorexia

La Anorexia


¿Qué es?

La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.
Normalmente comienza con la eliminación de los hidratos de carbono, ya que existe la falsa creencia de que engordan. A continuación rechaza las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a casos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductas asociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso de ejercicio físico. Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo.


Causas:

Su causa es desconocida, pero los factores sociales parecen importantes. Aunque hay muchos factores socioculturales que pueden desencadenar la anorexia, es probable que una parte de la población tenga una mayor predisposición física a sufrir este trastorno, independientemente de la presión que pueda ejercer el entorno. Por ello existen de factores generales que se asocian a un factor desencadenante o cierta vulnerabilidad biológica, que es lo que precipita el desarrollo de la enfermedad.
 
Diagnostico:

La anorexia nerviosa se diagnostica, generalmente, basándose en una intensa pérdida de peso y los síntomas psicológicos característicos. La anoréxica típica es una adolescente que ha perdido al menos un 15 por ciento de su peso corporal, teme la obesidad, ha dejado de menstruar, niega estar enferma y parece sana.

 
 

martes, 19 de noviembre de 2013

LA SABIDURIA

"Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir."





La sabiduría es considerada como una de las fortalezas humanas por la psicología positiva y hace referencia a la capacidad que tiene una persona para adquirir información a partir de su vida y experiencias y usarla para mejorar su bienestar y el de los demás. Es decir, no es sabia la persona que tiene muchos conocimientos, sino aquella que los sabe utilizar de manera positiva. A nivel social, la sabiduría permite a las personas escuchar a los demás, evaluar lo que dicen y ofrecer un buen consejo, aportando una forma de apoyo social. Cuando las personas se sienten mal, confusas o con problemas, intentan recurrir a una persona a la que consideran sabia para recibir su ayuda, por lo que esta fortaleza tiene una función social importante.

Los principales líderes religiosos de la historia, como Buda, Jesús, etc., mostraron un grado de sabiduría que conmovió a naciones enteras, aportando modos de mejorar como personas y en las relaciones entre nosotros y con el resto de los seres vivos. No obstante, a veces sus palabras pueden ser tergiversadas o usadas para hacer daño. Es decir, el conocimiento puede utilizarse de un modo erróneo. Por ejemplo, la intolerancia, el odio hacia quienes son diferentes, las guerras por motivos religiosos, la imposición por la fuerza de determinadas ideas, etc., constituyen un mal uso del conocimiento y no pueden considerarse sabiduría.


La sabiduría procede de la capacidad para afrontar y superar experiencias difíciles, obstáculos o situaciones dolorosas, ya sea a través de experiencias vividas en carne propia, o mediante las de los demás, cuando les ayudamos a superarlas, así como de la tendencia a pensar en situaciones sociales o morales difíciles, propias y ajenas, analizarlas en profundidad, sacar conclusiones y encontrar soluciones y pautas de acción.La persona sabia es aquella que tiene un conocimiento experto sobre el significado de la vida (lo que verdaderamente importa en la vida) y sabe como planificar y conseguir tener una vida con significado. Sabe dar buenos consejos ante importantes dilemas o conflictos. Además, tienen la flexibilidad suficiente como para saber que lo que es una respuesta sabia en una situación puede que no lo sea en otro contexto diferente.Para medir la sabiduría, los investigadores usan diversos métodos. Uno de ellos consiste en presentar a las personas dilemas sociales, como: "Alguien recibe una llamada telefónica de un buen amigo que le dice que no puede más y que ha decidido suicidarse". Luego le preguntan: "¿Qué podría tomar esta persona en consideración y hacer?" y le piden que piense en voz alta como respuesta a la pregunta. Después, varios investigadores entrenados evalúan las respuestas en base a determinados criterios y dan una puntuación.

Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.